viernes, 22 de septiembre de 2017

Desconnexió Unilateral Independent (DUI) a Barcelona "es bona... si la Bolsa sona, però..."

  
Memòria hispanica: d'aquest altre Referèndum 70 anys ara ja faria...

La historia es conocida. Quien echó su 'órdago' sin medir bien las fuerzas o por' farol', si acaso se lo aceptaren, que ya no pretenda protestar: como cualquiera sabe, desde hace muchísimo, 'Roma nunca pagaría traidores'; mas tampoco parece probable que siguiese pudiendo hacerlo -dentro de la Unión Europea, presente, o/y toda vía- este actual Reino del Estado español...

¿Alguien aún creerá en aquella estrategia del 'montarle al tigre' para, supuesta mente, así domarlo? No le iríamos a dedicar aquí para nada demasiados meses al repetirnos, insistentes, algo que tan obvio ya -desde hace muchísimo tiempo- es.
  
 
Un catalanismo pujolista sobrado durante décadas en aquel antes hábil arte del torear a los Gobiernos (con González, Aznar, Zapatero, Montilla y tal es) comprando su 'ninguneo de facto' al dizque legal imperio supremo constituido sobre banderías e idiomas [menos o más] "propios", con oneroso apoyar sucesivas mayorías parlamentarias no absolutas, ha devenido en 'parto de los montes que alumbró ratoncitos' –tamaños, como Puigdemont i Mas- autosugestionados para poder 'pasarse modos por monteras' u otras reglamentarias premisas 'bajo sus grandes embudos cual arcos triunfales'…
 
"Agustí Calvet –ese buen Gaziel que me descubrió Enric Juliana y al cual tanto admiraba también Josep Benet- en La Vanguardia del 28 de noviembre de 1930, sentenció: ‘El sino político para la tierra catalana, desde que se constituyó el Reino español como unidad nacional a fines del siglo XV, ha sido constantemente de un signo contestatario. Cataluña viene siendo, desde hace ya 4 siglos, la epiléptica en España’ [citado del libro Tot s’ha perdut, págs. 132-133].
Pues bien, desde Gaziel hasta hoy, vamos camino ya del 5º siglo por tales eventos epilépticos… Otros 50 años después, Tarradellas dijo: ‘Cuando los catalanes nos hemos podido dedicar a la política de nuestro país, a menudo lo hemos hecho con estrechez de miras, dando la impresión de no saber superar unos horizontes limitados’ [cita en el texto Ja sóc aquí, pág. 61]. Y remató: ‘A lo largo de mi vida he podido observar a menudo que muchos catalanes no saben ni ganar ni perder. Cuando ganan, se vuelven ávidos como lobos hambrientos. Pero si pierden, echan sus culpas a los demás y se retirarán para cultivar toda la flor amarga del resentimiento’ [según ese mismo Ja sóc aquí, pág. 177].
No habría que medir a todos los catalanes por el mismo rasero. Creo mejor hablar sobre algunas minorías –políticas, culturales o económicas- dirigentes en sucesivos momentos con ruptura, creadoras de mitos, predicadoras para unos ‘paraísos perdidos’ así como vindicadoras del agravio. En relación con el papel de dichas élites dirigentes catalanas, ya se había expresado Pierre Vilar, un maestro espiritual de los historiadores catalanistas, refiriéndose a las 2 revueltas, en 1640 y 1705: ‘De hecho, estas minorías dirigentes del Principado eligieron muy mal, en ambas revueltas, a los que querían como garantes de sus libertades (…) Fue así como alguna minoría catalana representativa se creyó hasta por 2 veces que podría elegir sola su propio camino’ [expresión del Breve historia de Cataluña, págs. 89-90].
  
Por cuanto a las posibles consecuencias ‘apocalípticas’ de los errores con esas minorías dirigentes catalanas, tanto Vilar como Vicens Vives las relativizan en grandísima medida: así, Pierre Vilar dice que –con los Decretos de Nueva Planta- ‘lo que se suprimió fue cuanto quedaba de un Estado medieval (y en este caso, es discutible tal término Estado)’… [ver la Breve historia de Cataluña, pág. 91]; y Vicens Vives, sobre un mismo tema y en otra obrita seria escrita para todos los españoles, dice que ‘tal desescombrar de sus privilegios y fueros insospechadamente benefició a Cataluña, no sólo porque obligó a los catalanes al mirar hacia su porvenir, sino por brindarles las mismas posibilidades que a Castilla en el seno de la común monarquía’ [desde Aproximación a la historia de España, págs. 131-132].
  
Menos lobos, pues… Realidad fáctica histórica es que una Cataluña moderna o contemporánea se ha construido y ha crecido desde algunos marcos de la unidad en España beneficiándose con ella y por sus mercados, el peninsular más los coloniales. Todo español mínimamente informado, incluidos los catalanes también, sabe cómo Cataluña se desarrolló industrialmente gracias –en muy fundamentales medidas- a capitales repatriados desde sus colonias; a las políticas, ultraproteccionistas, arrancadas al poder central español; o las alianzas objetivas, en torno a los dominantes en Madrid, ‘del textil catalán con la ferretería vasca u otros cerealistas castellanos’ [conforme al prof. Vicens Vives, en Los catalanes del siglo XIX, pág. 67]; y a una explotación posiblemente, la más desnuda o cruda para España de su historia moderna- sobre tantas capas trabajadoras que allí buscaban supervivencia...
  
Por aquellos momentos, las élites dirigentes catalanas no tuvieron el menor empacho en recurrir a fuerzas de Orden Público centralistas o hasta impulsar la llegada para una 'Dictadura' con tal del –así- defenderse sus propiedades, o/y sistemas establecidos. Menos agravios permanentes y eternos victimismos, pues, a estas alturas de la Historia; aunque por cuanto a lo cultural la realidad fuera otra muy distinta.
   
 
Las derivas de los independentismos actuales empezaron 'epilépticamente' con Maragall, más el Tripartit, y su nuevo Estatut. Lo cuenta Enric Juliana [leer Modesta España, pág. 92]: en agosto de 2005 por Rupiá, le reportó Ernest Maragall a su hermano ‘vamos a enviar un Estatut hasta Madrid del que… durante mucho tiempo se hablará, ya veremos qué pasa’. ¿Cabe mayor frivolidad política? Todo empezó entonces. Y acabaría para Maragall [con palabras del mismo E. Juliana] ‘el día en que se sobrevaloró él –Maragall, el afortunado…- creyéndose, como manda su linaje, cambiar España por un sólo pensarlo. Y, tan sola mente, queriendo’. Sí. Maragall inició un proceso en el que dejó al PSC sin margen de maniobra: ‘No sabemos hasta dónde iríamos a llegar. Esto nunca lo controlaremos nosotros’, me confesaron a mí Manuela de Madre y Miquel Iceta en el año 2005 durante una visita que les hice al Parlament allí, adonde fui para informarme.
  
Todavía quieren algunos aprovecharse, ahora, del embrollo. Alguien para ‘corregir los errores de 1980’, como se ha escrito hace poco; y otros porque ‘de la catástrofe, algo sacaremos nosotros’, como me decía esta semana un industrial catalán. O volver al pasado o chalanear con esto presente... Ambas cosas inaceptables, del todo, serán. La primera porque al pasado nunca se puede volver; y lo segundo dado que, desde la Constitución del 1978 a este acá, España es una ‘Nación de ciudadanos’; pero sin más monsergas. Esa Constitución se ha desarrollado desde aquel entonces, entre –y por- todos, dándole orígenes a una serie de sociedades intermedias democráticamente estructuradas. Todos los españoles y sus territorios han de ser tenidos en cuenta para cualesquier nuevos experimentos: aparte de Cataluña y Madrid, estaremos los demás españoles; y somos más… No caben soluciones bilaterales.
  
Existe otra razón, además: esta ‘epilepsia’ catalana es –de alguna subespecie- sin tratamientos… Los nacionalismos tampoco tendrían curas (definitivas). O como decimos en Andalucía, el nacionalismo no tiene 'jarturas'; ni se saciará, nunca. Alguna solución, no obstante, habría que buscarle, más adelante y sin prisas.
  
Ahora únicamente cabe hacer lo que Mao Zedong en 1937 hizo, ante la invasión japonesa de China: impulsó el ‘Frente Único Antijaponés' aliándose con Chiang Kai-shek, y dejaron para más adelante su guerra civil, contra el Kuomintang. Primero al atacante contra la Nación, y luego el adversario de clase. Pues eso: que ahora en España, un frente unido constitucional, sin matices ni ocurrencias. Y más adelante a trabajar en soluciones serias, o integrales, e integradoras. Dentro del marco de lo europeo, y en la UE, claro; ahora, Constitución.”
 
       
Hace casi 40 años, el coronel Tejero daba un último golpe de Estado: "(...) Militares y tropa tomaron, a las maneras románticas, Institución y aguardaron una llegada de su autoridad competente. No vino. Todo tenía un aire antiguo, de novela del ochocientos, y ni siquiera los tanques de Milans lograron subirlo al siglo XX. Fue un último golpe moderno… Vivimos ahora otro golpismo, muy similar, mas posmoderno.
  
El actual Tejero se llama Puigdemont y también ha surgido desde la nada, pero a diferencia del coronel este golpista se muere por aparecer en la radio, la televisión, la prensa, y sobre todo (lo más infantil) las llamadas ‘redes sociales’...
   
      
De hecho, el golpe lo está dando en el mundo inmaterial y compite con Rajoy en audiencias, horas punta, publicidad, seguidores telemáticos y fotografías en la prensa extranjera. Como Kim Jong-un, ha dado orden de que todos sonrían a la cámara. Es otro modelo, pero sus efectos los mismos: allí están todos, agachándose, hasta saber quién ganará. No hay ni dos de pie.”
  
El presidente de la 2ª formación con más votos, y líder de la Oposición parlamentaria, en Cataluña (o sea, 'Ciutadans') lo tiene formulado muy claro: "El día después del 1-O, cuando se consiga parar el golpe, no vamos a aceptar 30 años más la táctica del apaciguamiento, las cesiones y el chantaje de los políticos que quieren romper nuestro país".
 
Como habíamos advertido aquí, antes ya del que Junqueras interrumpiera su rendición semanal de cuentas hacia Montoro desencadenando la réplica siguiente hasta el serle intervenidas por éste las Finanzas autonómicas catalanas: un próximo día ‘2-O’ habría tantísima (ninguna, por fin…) 'desconexión' real entre ambas dos riberas del río Noguera Ribagorzana como (tampoco) la hubo aquel ‘10-N’ de 2014, precedente; o/y, ¡recuérdese!, aún otro ‘7-O’ en el histórico 1934.
 
¡Cuantísimos ruidos para estos (apenas, casi) nada...! No se ve por ningún lado ya tamaño 'choque de tren...es'; habría como mucho uno, solo, lanzado contra el Muro estatal, a su vez persistente impávido como un ‘D. Tancredo’: desmesura en las monsergas para ‘Pla[na]zos Ahí va leche y de… Mas & Puig del Món’, o 'Procés' que semeja -siempre desinflable- suflé…
  
Y a todos estos cuentitos, ¿de las Cuentas, qué? Pues tenemos a la Generalitat, entrampada con 'Madrid' hasta las cejas por el FLA y evaluada –"sin crédito"…- en Mercados financieros [globales] como foco emisor de ya solo bonos basuras, ansiosa para que se le renegociare su enésimo ‘rescate’ próximo a vencer: ¿es que no recordamos aquel otro fulminante corralito con el que la UE sometió a Tsipras cuando, en análoga situación de Súper Endeudamientos, intentó su órdago unilateral [made in Varoufakis…] también mediante la convocatoria del Referéndum…?
   
¡Ojalá que t@nta bravuconada del Govern catalá no termine deviniendo -al fin de sus insostenibles fugas adelante- cual patadas [contra la Constitución, el Estatut, los Tribunales, Gobierno y Parlamentos] golpeando... en bolsillos de otras gentes catalanas como Funcionarios, Alcaldes o Servidores Públicos, Pensionistas, Manifestantes, Cías. Proveedoras u otras, etc.!
  
    
Mas lo que sí podría darse quizás, en cambio (conforme a los síntomas últimos, ya muy obvios), es alguna escisión entre las 'dos orillas' [del PSC/PSOE]; de sendas portavocías encarnadas por Soraya Rguez. más Ó. Puente, a un lado, y Marga Robles -junto a Pedro Sánchez- al otro... 

Y "... habla Pablo Iglesias del cómo ahora España se halla por una situación con emergencia democrática mencionando en vano los fantasmas de Franco, como si el problema embrionario en esta crisis de libertades y derechos estuviese alojado por La Moncloa; o su aversión hacia Rajoy, tan compartida en el espectro de la izquierda, pudiera encubrir comportamientos filo (si no proto) franquistas que proliferan entre las estrategias desquiciadas del soberanismo.
 
El problema del equiparar esta España contemporánea con aquella dictadura de Franco no sólo implica una degradación hiperbólica para la democracia que disfrutamos en su imperfección. Supone un ejercicio de frivolidad respecto al trauma del régimen totalitario que se prolongó 40 años a expensas de las libertades, la transparencia y el Estado de derecho mismos. Esa negligencia política en que puede haber incurrido Rajoy no es equiparable a la subversión del soberanismo: son los Puigdemont, Junqueras, Tardà y Forcadell quienes parecen obsesionados, no con advertir de rebrote del franquismo, sino en participar por tentaciones para imitarlo.
 
Es en Cataluña donde la democracia adquiere ahora una dimensión decorativa e instrumental, o donde hoy el caudillo ha encontrado estertores para seguir respirando."

(Rubén Amón: "Españoles, Franco... ha vuelto", El Pais de hoy)
 
 
 

 
 
 

lunes, 18 de septiembre de 2017

Otro escandaloso siniestro censurado: ‘la torre Grenfell’ y su infierno, entre llamas, previsto…

   
Nuestra sociedad practica, entre otros ahora, ese consenso -política mente- correcto del que no a todas las muertes de personas debe dárseles la misma publicidad; o sea, tampoco todo ser humano vivo que sea muerto se verá tan digno, para lamentar(se)... Pues habría víctimas 'de primera' -por violencias terrorista o 'del género', como ejemplos notorios- frente a otras mucho menos dadas al rechazo generalizable con 'tolerancia 0', muy en especial las disculpables en tanto que causadas por siniestralidades (daño "colateral" durante los conflictos bélicos, del transporte o/y laborales, etcétera): Business as usual...?
    
     
Han pasado ya varias semanas, pero más allá del incendio, se han sucedido las protestas con denuncias ante unos hechos en los que convergen recortes sociales, negli­gencia de instituciones más clasismo importantes; así como también destacan las muestras de solidaridad entre la comunidad para con sus vecinos. Hasta este aquí todo lo que ya sabemos. Pero como siempre, nunca mejor sino acercarnos a estas historias desde la experiencia de quienes las han vivido cerca.
   
Es por ello que, gracias al excepcional y oportuno eco transmitido desde Todo por hacer, la libertaria revista, se reproduce a continuación parte del texto publicado en Londres el 20 de junio:
 
Puede que nunca sepamos cuánta gente perdió su vida en este horroroso incendio. Las imágenes y las historias de estos últimos días han sido insoportables; gente atrapada en habitaciones en llamas, sosteniendo a sus hijos, pidiendo ayuda. Una mujer huyendo de su vivienda en llamas en el piso 21º junto a sus 6 hijos, pero sólo logrando escapar de la torre con 4 entre ellos. La Brigada de Bomberos de Londres ha descrito el fuego como algo sin precedentes.
 
Pero para otros, tristemente, este incen­dio no ha sido una sorpresa. Los inquili­nos de Grenfell sabían que su edificio no era seguro. El "Grenfell Action Group” lleva años clamando esto mismo. En su blog, el grupo ha catalogado los pobres estándares de seguridad contra incendios del edificio, ha descrito las continuas sobrecargas eléctricas que han supuesto graves riesgos de incendio a lo largo de mucho tiempo, escribieron sobre el humo que a veces se producía en los accesorios de iluminación así como avisaron de los proble­mas para el acceso al edificio de las emergencias en caso de incendio que suponía el cierre del aparcamiento del bloque. Han organizado campañas en este sentido durante años, llevando sus conclu­siones hasta la Organización de Gestión de Inquilinos de Kensington y Chelsea (KCT­MO), que administra el bloque al tratarse de viviendas sociales.
    
En 2016 escribieron un artículo titulado “Jugando con fuego” so­bre las inadecuadas salidas de emergencia. Todas sus quejas fueron ignoradas, refu­tadas o marginadas. En 2013, tras publi­car un texto en el que decían que “solo una catástrofe pondría de manifiesto la ineptitud e incompetencia de los dueños del inmueble”, fueron amenazados con acciones legales en su contra (con el abogado del KCTMO acusándoles de un “ejercicio de difamación y acoso”). Una ex trabajadora de KCTMO ha escrito en el periódico The Guardian so­bre las dificultades a las que se enfrenta el personal en el terreno, y cómo los recortes realizados a partir de 2010 han hecho cada vez más difícil defender a los inquilinos al reducirse las inspecciones de seguridad.
   
La realidad es que, para las autoridades, los inquilinos de la torre Grenfell no im­portan en absoluto. El inmueble está enca­jado en una bolsa de pobreza en medio de uno entre los barrios más ricos del país. Fue reformado el pasado año por un coste de 8,6 millones de libras, pero desde el principio la seguridad de los inquilinos fue ignorada y así el contratista original fue sustituido por opción más barata. El trabajo fue llevado a cabo de una forma tan lamentable que varios vecinos se negaron al que sus trabajadores entraran en sus domicilios. En ningún mo­mento, el KCTMO consideró la opción de instalar un sistema de rociadores contra in­cendios como parte de la reforma.
  
También se produjeron quejas por el hecho de que parte del escombro con la obra se alojó en los pasillos, obstruyendo salidas de emergencia. Documentos de planificación para la reforma sostenían que tal revestimiento debía utilizarse por­que: “Debido a su altura, la torre es visible des­de el Área de Conservación de Avondale al sur y desde el Área de Conservación de Ladbroke al este”. El bloque se encuentra en una de las zonas más ricas de Londres, a dos millas de una nueva torre de 21 plantas donde los pisos de un dormitorio cuestan 1 millón de libras. Así que era importante que Grenfell pareciera bonito. Aquellos documentos se­guían: “Los cambios en la torre existente mejo­ran su apariencia, especialmente, cuando sea vista desde el área circundante.”
   
  
De modo que se tomó la decisión de revestir la torre con un material barato. El KCTMO encontró el contratista que suministraba un revesti­miento 2 libras por metro cuadrado más barato del material ignífugo alter­nativo. Únicamente 4750 libras hubieran salvado muchas vidas. Pero el material que eligieron tan inflamable fue que su fuego, empezado en una vivienda a primera hora de la mañana y que los bomberos creyeron que tenían controlado, de hecho se había extendido al revestimiento y rápidamente envolvió todo el bloque, convirtiéndolo en un infierno en menos de una hora. El fuego era tan virulento que continuó ardiendo bien entrada la tarde.
   
En los próximos meses y años, a me­dida que avancen las investigacio­nes, el revestimiento sin duda será examinado. Éste está prohibido en Alemania y no se usa en EEUU en grandes alturas. Parece que existe cierta confusión en torno a su lega­lidad en el Reino Unido. Y esto es muy revelador, dados los repetidos recortes en su regulación de los últi­mos años. La política de los sucesi­vos gobiernos Blair ha sido reduciendo la regulación en general como una forma para estimular el creci­miento de los negocios.
 
Al entrar en vigor la ley local de 2011, introducida por Eric Pickles, el Estado se libró del monitoreo indepen­diente por los gobiernos locales, y en torno a 2.400 reglamentos han sido recortados a través del “Red Tape Challange”, con lo cual los constructores se ahorraban sobre unos 100 millones de libras en su negocio. Para la vivienda social, esto supuso una disminución del control en todos los ám­bitos, desde sus estándares espaciales hasta reglamentos anti-incendios. Éstos últi­mos, solían ser revisados cada dos años para mantenerse al día en innovaciones tecnoló­gicas y de materiales de construcción, pero ya no lo hacen desde hace una década.
  
      
Ministros y funcionarios "no saben" si el revestimiento es ilegal; pero se les advirtió del "inseguro" ser, varias veces. En los años 1990, el arquitecto Sam Webb llevó a cabo una inves­tigación en cientos de edificios residenciales y encontró que la mitad de los inspecciona­dos no cumplían con los reglamentos básicos contra incendios. El Ministerio del Interior recibió el informe y no hizo nada. De hecho, en los años posteriores se recortaron regula­ciones ya existentes bajo el pretexto de redu­cir la burocracia e introducir “mejores” (lo que quiso decir, menores) reglamentos. In­cluso cuando el desastre que los informes de Webb predijeron se produjo, en 2009 en la vivienda Lakanal en Southwark, nada cambió.
  
En el incendio de Lakanal murieron 6 personas, 3 de ellas ni­ños, cuando el fuego se extendió por los revestimientos inflamables que se habían fijado al exterior del bloque de viviendas. De nuevo, no había rociadores contra in­cendios, se había producido una falta de inspecciones y se aconsejó a la gente que se quedara en sus pisos. El forense del caso hizo una serie de recomendaciones urgentes. La mayoría fueron ignoradas: 3 ministros consecutivos no hicieron caso a las deman­das para instalarse rociadores contra incendios en las viviendas sociales. Gavin Barwell, el nuevo jefe de personal de Theresa May, fue Ministro de Vivienda hasta que perdió su escaño en las elecciones. Prometió revisar los reglamentos de construcción relacionados con la seguri­dad contra incendios, pero nunca lo hizo. En su lugar, rechazó toda petición de reunión so­bre el tema.
 
Siendo cierto que los arrendatarios de Grenfell fueron tratados con todo despre­cio por los miembros de la clase dominan­te antes del fuego, también lo es que lo han seguido estando desde la catástrofe. Mucho se ha dicho del fracaso de May en demos­trar cualquier signo de compasión con los supervivientes, pero también hay que re­marcar que la respuesta a la tragedia de los gobiernos central y local ha sido aterradora cuanto menos. El gobierno tardó al menos 72 horas en anunciar un paquete de ayudas para los afectados, e incluso todavía entonces era contradictorio e inadecuado. A supervivien­tes traumatizados solo se les ha ofrecido aloja­miento temporal en bloques de gran altura, y otros en "Bed &Breakfast’s" sin duchas. Se les facilitó una insultante ayuda de 10 li­bras al día.
  
Tras 5 días se aumentaron las ayudas, pero sólo después de que una dele­gación de supervivientes fuera a Downing Street y de que se suce­dieran varias manifestaciones por Londres y otras ciudades: hay gente que toda­vía... está durmiendo en el Polideportivo de Westway sin una idea clara de dónde les realojarán y sin ninguna garan­tía de que será en su, hasta hace poco, zona de residencia. Muchos temen perder sus beneficios en materia de vivienda durante este tiempo.
  
El KCTMO, que gestio­naba el bloque y que ha estado ausente desde el incendio, aho­ra está presentando cartas sobre comportamientos antisociales y amenazando con repercusiones legales a los vecinos del bloque adyacente. El Consejo de Kensington y Chelsea tam­bién se ha mantenido en silencio. La mayo­ría de los que buscan a sus seres queridos no han recibido casi ninguna ayuda por parte de las instituciones. Como dijo un volunta­rio: “Estamos en el vecindario más rico del país. Estamos sentados en casi 300 millones de libras. ¿No se podría gastar algo en conseguir personal de emergencia?”.
   
Se ha dejado a los supervivientes y su comunidad como casi únicos organizadores de la ayuda. Fueron jóvenes in­quilinos musulmanes que volvían de celebrar el Ramadán los que se encargaron de desper­tar a sus vecinos cuando el fuego comenzó, lo que salvó muchas vidas. En pocas horas, la comunidad se ha encargado de recopilar ropa, comida (tanta que los voluntarios acabaron pidiendo no entregarse nada más), a lo cual se sumó la Cruz Roja y varias iglesias o mezquitas cercanas. Fue la comunidad quien creó inmediatamente un comité recogiendo demandas de los ve­cinos y éstas se llevaron a Downing Street. Ellos fueron quienes organizaron sus nume­rosas y muy pobladas reuniones, eligieron delegados, organizaron protestas. La comu­nidad se ha demostrado a sí misma estar bien organizada, ser eficiente, compasiva y democrática, real mente... Todo lo que no es el Es­tado capitalista
    
Vecinos como éstos de Grenfell han so­portado el peso de la austeridad, desde el “im­puesto del dormitorio” hasta los recortes sobre los beneficios de la vivienda para reducir la seguridad. Es el resulta­do tras años de abandono para gente como los inquilinos en Grenfell, desde fracaso en las políticas a largo plazo sobre construcción de viviendas sociales adecuadas -o mantener actuales alojamientos dentro de unos estándares mínimos para seguridad- hasta cierres en estaciones de bomberos, desmantelamiento para las regulaciones de su seguridad, los recortes tanto en la financiación del NHS como sobre beneficios indivi­duales y así sucesivamente.
       

   
Son víctimas del sistema que se nutre por la desigualdad, donde su beneficio es el objetivo y todo lo demás son daños colaterales. Durante una de las marchas de protesta estos días podía leerse algún cartel con el texto el capita­lismo mata, y este incendio ha demostrado trágicamente lo acertado en tal afirmación.
      
Los inquilinos de Grenfell tienen por de­lante una difícil lucha para conseguir justi­cia; de repente se encontrarán con que toda aquella burocracia que fallaba para ellos, se pondrá a trabajar para proteger a los que tienen el poder... Tendrá que caminar a tra­vés de una compleja cadena de “quiénes conocían qué” y “qué contratistas estaban al cargo cuándo”, así como “quiénes le subcontrataban a quién y para qué”...
  
Tratar de averiguar quién es el respon­sable de entre todos los contratistas, equipos de trabajo, servicios privatizados y consejos en fase de recortes no será fácil. Y tendrán que hacerlo con la ayuda de abogados volun­tarios, a no ser que puedan conseguir ayuda legal gratuita, otra cosa con los años arrebatada. Sin lugar a dudas, durante tal camino deberán escuchar a políticos que casual­mente "recuperan la humanidad" ante las cámaras, a pesar del que tan claramente inhumano su sistema es. Los restos carbonizados de la torre se erigen como un monumento a todo el sistema fallido y sus ani­madores. Deberían de avergonzarlos.
    
Y no podría darse por concluido este informe sin hacer referencia a una frase -sobresaliente- del texto 'Atascada por la regeneración: el fuego de la torre Grenfell...', que libcom.org fue publicando y ac­tualizando el mismo día de la tra­gedia con las nuevas informaciones que llegaban de los hechos: “Si bien debemos analizar sin piedad las causas políticas y económicas del fuego, también debemos politizar sin vacilar la respuesta.”  
  
  
Así como de un modo similar, sería recomendable la lectura del otro artículo El tablero del Monopoly en la ciudad: la torre Grenfell, ¿dónde andaba el HCA, regulador de Viviendas del Gobierno?”, tam­bién, bastante clarificador sobre la relación y actuaciones entre las diferentes agencias para regulaciones -y los propietarios públicos- en materia de vivienda social.


jueves, 14 de septiembre de 2017

El hoy siempre con poesía -Sánchez Rosillo- celebrable. ¡Aun acá, sola mente, tan bien...!

  
  
             LA  LUZ
    
No se puede prever. Sucede siempre
cuando menos lo esperas. Puede pasar que vayas
por la calle, deprisa, porque se te hace tarde
para echar una carta en correos, o que
te encuentres en tu casa por la noche, leyendo
un libro que no acaba de convencerte; puede
acontecer también que sea verano
y que te hayas sentado en la terraza
de una cafetería, o que sea invierno y llueva
y te duelan los huesos; que estés triste o cansado,
que tengas treinta años o que tengas sesenta.
Resulta imprevisible. Nunca sabes
cuándo ni cómo ocurrirá.
                                                        
Transcurre
tu vida igual que ayer, común y cotidiana.
"Un día más", te dices. Y de pronto,
se desata una luz poderosísima
en tu interior, y dejas de ser el hombre que eras
hace sólo un momento. El mundo, ahora,
es para ti distinto. Se dilata
mágicamente el tiempo, como en aquellos días
tan largos de la infancia, y respiras al margen
de su oscuro fluir y de su daño.
Praderas del presente, por las que vagas libre
de cuidados y culpas. Una acuidad insólita
te habita el ser: todo está claro, todo
ocupa su lugar, todo coincide, y tú,
sin lucha, lo comprendes.
                                                        
Tal vez dura
un instante el milagro; después las cosas vuelven
a ser como eran antes de que esa luz te diera
tanta verdad, tanta misericordia.
Mas te sientes conforme, limpio, feliz, salvado,
lleno de gratitud. Y cantas, cantas.

 
 

   
     ALABANZA DE LA NOCHE  (11 de junio de 1976)
 
La luz los separaba. No podían
acomodar sus ojos al dolor que la mañana
derramaba en su mundo, en el tierno desorden de sus

                                                                             cosas.
El día le dictaba a la indolencia normas de claridad,
difíciles caminos bajo el sol.
 
Malgastaban su tiempo en trabajos extraños,
en tareas que les eran ajenas y que las horas
dejaban en sus manos de repente.
 
Y transcurrían siglos de silencio, inacabables
épocas de sed, grandes espacios de flores muertas,
Pero al fin la triste respiración de la ciudad cansada
les decía que comenzaba a regresar el atardecer.
Posaban la mirada en las lejanas cumbres. Presentían
que en el rumor oscuro de sus árboles
ya estarían las aves buscando su cobijo,
su humilde refugio de verdor apagado.
  
Entonces olvidaban la larga separación,
rompían las ataduras de la luz
y se encontraban de nuevo en el límite exacto de la sombra.
  
Porque la noche los unía, los empujaba suavemente
al lecho en que los cuerpos celebran los ritos de la

                                                                      inmediatez,
al reino de la inocencia y de lo verdadero.

 
 
 
           EL POEMA  (27 de febrero de 1974)
  
A veces me tropiezo con tu sonido. Escucho
un eco que golpea las paredes del sueño
y oigo en mi pulso un ritmo de aventura y suicidio.
La noche se hace entonces laberinto. Mis pasos
penetran en el bosque, presienten el encuentro.
Me acerco a los lugares donde la muerte esconde
el vértigo y la luz de su relámpago.
Para todo soy ciego si este dolor me acecha:
la destrucción buscada es la vida más honda.
Ya no puedo escapar, tu voz es cárcel;
la orden se hace canción, llanto quemado,
lucidez delirante, tiempo entero.
Me rodean las cosas; en la penumbra gimen
y esperan que las nombre, que mis manos
impriman un color a su destino,
esculpan una forma en su carne reciente.
Me olvido del silencio, de la larga sequía;
la soledad se puebla de jadeos y gritos;
giran los signos y la sombra acepta
mi fiebre sacudida, mi pasión levantada.
Me pierdo en el camino, regreso. Al fin descifro
la secreta escritura, el vértice sonoro;
todo termina y callo. Tiembla la noche. Cae
una gota de lumbre sobre el papel en blanco.

  

  
 

miércoles, 6 de septiembre de 2017

¿Se habría dado una 'Recuperación' económica, hoy en España, ya?, ¿cómo fue y para Quién es?

     
El sentimiento generalizado de inseguridad vital es ahora un hecho evidente. Auténtica desgracia para nuestra sociedad enorgullecida, por labios de sus (políticos) "líderes", con respecto a una progresiva 'desregulación' de los mercados laborales y 'flexibilización' del Empleo; aunque al final sea perjudicial, pues acrecienta las fragilidades de la posición social e inestabilidades en identidad reconocida socialmente, así como aumenta de forma imparable el precariado (una nueva categoría social definida por Guy Standing como las 'arenas movedizas') en que obligados a movernos estamos.
 
 
Nuestro magnífico Viejo Profesor ya hoy añorado, Zygmunt Bauman, lo aclaró en uno de sus últimas lecciones: la securitización es un "truco de magia calculado para lograr justamente trasladarse aquellas ansiedades causadas por problemas que los Gobiernos no son capaces de manejar (o ni están dispuestos a intentarlo) hacia otras problemáticas que les permiten ser vistos, cada día en millones de pantallas, abordándolos vorazmente e incluso (a veces) con éxito.
  
En la primera clase de problemas entran factores esenciales para toda condición humana, como las disponibilidades para empleos de calidad, la solvencia y estabilidad del estatus social, la protección efectiva contra degradación social o la impunidad ante las denegaciones de dignidad –todos esos elementos de seguridad y bienestar sobre los cuales nuestros Gobiernos (que antes prometían ‘pleno empleo y seguridad social universal’) son ahora incapaces de hablar, por no referirnos al intentarse cumplir nada...
 
El segundo tipo de cuestiones, la lucha contra los terroristas que conspiran contra la seguridad de las personas y sus bienes más preciados, se adhiere y adapta fácilmente al truco: esto es así en mayor medida porque puede alimentar o sostener la legitimación del poder y el esfuerzo para obtener votos durante un largo periodo de tiempo; después de todo, la victoria final en esa batalla sigue una perspectiva lejana así como (altamente) dudosa"...


Pero, en fin, habremos podido salir ya del hoyo, en realidad? “Así lo manifestaba la propia Comisión con una rueda de prensa, por la que tanto el vicepresidente, Dombrovskis, responsable del Euro y el Diálogo social, como Pierre Moscovici, comisario sobre Asuntos económico-financieros, nos aseguraron que 10 años después del comienzo de la Crisis mundial una recuperación de las economías europeas ha sido consolidada plenamente (...) por el simple hecho de que las tasas del crecimiento para todos los países se sitúen con cifras positivas.
    
Mas no todo es el PIB, sobre todo si se le considera puntualmente en un periodo concreto. Malamente se puede afirmar que se ha superado la Crisis cuando no se han corregido aquellas variables y hechos que la originaron, comenzando por lo que constituiría el cáncer de nuestra Unión Monetaria (UM): esa fuerza centrifuga que incrementa poco a poco la divergencia real entre sus Estados Miembros.   
   
Alemania y algunas otras naciones económicamente satélites, sí pueden afirmar que están bastante mejor que cuando se inició la crisis; mas NO los países del Sur como Portugal o España e Italia, y no digamos Grecia, e incluso Francia...
  
Si comparamos el lugar que la renta per cápita de los distintos países ocupaba y ocupa respecto a media en la Unión Europea de los 15, para 2007 y 2016, Alemania pasa del representar el 104,7% al 113,9%; mientras que Italia desciende desde un 95,6% a 88,7%, ó España baja de 92,2% hasta 84,4% y Grecia se desploma del 82,9% hacia otro 62,2%.
  
Estos datos tienen su lógica traducción en las tasas de paro. Alemania desciende del 8,6% a 4,1%, mientras en España el desempleo sube desde un 8,2% al 19,6% de la población activa; para Italia del 6,1% a 11,7 y en Grecia de 8,4% al 23.6%.
  

En esta década ominosa, no solo es la desigualdad entre los países la que se ha incrementado, sino también las diferencias dentro de los propios Estados. Por ejemplo en España, lo salarial -tanto privado como público- ha ido perdiendo poder adquisitivo y está muy lejos de hallarse a los niveles del comienzo de la Crisis, de manera que si entonces la pobreza se centraba en los parados o pensionistas, hoy afecta también a muchos de los que ocupan un trabajo.
  
Ha sido el propio presidente del BCE (Banco Central Europeo) quien hace poco manifestó que 'la recuperación no ha llegado hasta sueldos'... Ni tampoco las prestaciones o servicios públicos, han retornado a niveles de hace 10 años. No se han corregido muchos de los 'ajustes' aplicados que, lógicamente, han afectado a las rentas bajas en mayor medida.
 
No se puede afirmar que se ha superado la Crisis cuando se mantienen 'mismos desequilibrios y contradicciones' que la han causado; es más, algunos factores como nuestro Endeudamiento han empeorado. Las novedades del que casi todos los países Miembros poco a poco se hayan ido situando en tasas de crecimiento positivas se debe: por una parte a un factor extrínseco de la Unión Monetaria, el descenso en el 'precio del petróleo'; más en otro sentido al actuar -si bien tardío- del BCE, con su política pro bajos tipos de interés y 'expansión cuantitativa', lo cual no puede durar indefinidamente.
  
Y una pregunta que, quiérase o no, surge es qué podría ocurrir cuando el BCE vaya retirándonos al fin poco a poco las ayudas instrumentadas...
 

Hay además otra razón adicional y de gran importancia para que países como Portugal y España hayan abandonado el espacio de tasas negativas del PIB; y es que han corregido cierto desequilibrio fundamental que los tenía postrados y encerrados en una especie de 'ratonera': el saldo del Sector Exterior.
 
En España en 2008 el déficit para la Balanza exterior de pagos por cuenta corriente se había elevado hasta un 9,6% del PIB, cifra inquietante, que con su correlativo Endeudamiento exterior nos había precipitado hasta la recesión manteniéndonos atados a ella. 'Conditio sine qua non' para los despegues económicos consistía en cerrar desfases entre importaciones de extranjero y exportación propia.
 
En condiciones normales, la solución habría pasado por depreciar nuestra moneda, como así de hecho había ocurrido en otras muchas ocasiones cuando a lo largo del tiempo el Déficit exterior (mucho más reducido que para 2008) había estrangulado la economía española. Este camino en las circunstancias actuales estaba vedado al pertenecer España a la UM. Las autoridades económicas propias e internacionales señalaban una única salida, que se ha dado en llamar 'devaluación interna'.
  
Se persigue alcanzar los mismos efectos que por la depreciación del tipo de cambio con la diferencia de hacerlo mediante camino indirecto mucho más alambicado e injusto: conceder todo tipo de ventajas al 'emprendimiento' con la finalidad de conseguir que se reduzcan precios internos respecto a los exteriores. Para ello se persigue por una parte deprimir los salarios; y, de otra, minorar cargas sociales o fiscales a las empresas.
  

Este fue uno de aquellos motivos por los que algunos estuvimos en contra de la UM desde sus inicios. Previendo cómo cuando comenzasen las dificultades, ya que sin duda iban a surgir, recaería el ajuste sobre los trabajadores; o que la imposibilidad del devaluarse divisas, unido al libre circular para capitales, constituiría un arma letal en contra del Estado social y de los derechos laborales...
 
Dado que nos movemos con una economía de mercado -donde, por supuesto, los precios no pueden ser intervenidos ni limitado el beneficio del empresariado-, temíamos que la disminución de salario se tradujera por un incremento del excedente empresarial en lugar de trasladarse a los precios. Desde luego, tal efecto se ha producido en la realidad; pero el ajuste fue tan brutal y su reducción en las retribuciones laborales tan cuantiosa que, pese al modificarse las redistribuciones de rentas contra los trabajadores y en favor del empresario, los precios interiores han descendido por cuantía suficiente para equilibrar nuestro Saldo Exterior.
 
Resulta increíble que la economía española haya pasado desde un déficit en la balanza por cuenta corriente del 9,6 para 2008 hasta otro superávit de 1,9% durante 2016. Bien es verdad, sí, para este ajuste han colaborado un descenso de precio del petróleo y bajos tipos de interés que redujeron la carga financiera frente al exterior; pero resulta innegable cómo la devaluación interna más recorte presupuestario ocupaban un lugar transcendental en el cierre de aquella brecha que había por nuestra balanza de pagos, y con ello en la superación de las tasas negativas del PIB con su creación del empleo. Lo evidente conviene no negarlo
 
   
Esta evidencia deberían tenerla en cuenta tanto el Gobierno como sus críticos. El primero para relativizar los éxitos económicos de los que se ufana, pues el crecimiento económico se va logrando en base al someterse a la sociedad por 'curas de caballos', con recorte significativo sobre su gasto público más depresión muy elevada del nivel salarial.
   
Así está pagándose precio muy alto, principalmente para la clase baja, quebranto que aún está muy lejos de superar; es más, las futuras probabilidades de poder resarcirse serán muy escasas ya que, ante lo imposible del devaluar la moneda, toda recuperación económica está precisamente basada en una política deflacionista...
 
La devaluación monetaria distribuye costes de forma igualitaria, modifica únicamente la relación de precios interiores frente al exterior, pero deja intactos los relativos (incluyendo salarios) en el interior. Todos van resultar empobrecidos en la misma medida frente al exterior, pero no experimentan ningún cambio relativo en su capacidad económica respecto de los otros agentes internos. Hoy la 'deflación competitiva', por el contrario, resulta totalmente injusta ya que distribuye los costes de una manera desigual y caótica.
 
 
Afectará exclusivamente a los salarios y aquellos empresarios, principalmente pequeños o carentes de cualquier defensa; pero mientras tanto, actuando en sectores donde la competencia es inexistente, no solo no asumirán coste alguno sino que incluso verán incrementar sus beneficios las Grandes Empresas. Tampoco todo salario se comporta de la misma manera ni será reducido en una igual cuantía.
 
Las dudas acerca del si habríamos 'salido ya de la Crisis' crecen además con la incertidumbre y el desequilibrio que subsisten para nuestro futuro. La casi totalidad de países del Sur han corregido su déficit exterior; no así Alemania, pues lejos de reducir el superávit lo ha incrementado (8,5% en 2016)... ni Holanda que, aunque lo ha minorado algo, continúa teniéndolo a un nivel muy elevado (7,9%).
    
Es decir, el ajuste total ha recaído en exclusiva sobre los países deudores sin que sus acreedores hayan hecho ni un mínimo esfuerzo para corregir desequilibrios en el sector exterior; y todo indica que Alemania -principal protagonista- no piensa dar marchas atrás en tal política de cara al futuro, lo que siembra "nubarrones sobre la Eurozona"...
   
 
Estos mismos días, el presidente del BCE manifestaba su preocupación porque la cotización del Euro es en exceso alta y, además, mostraba un elevado resistirse al descenso. ¿Podría ser de otra forma cuando la primera economía de la Eurozona presenta un superávit en su balanza de pagos por cuenta corriente cercano al 9%? El 'problema del BCE' es que tendría que instrumentar dos políticas monetarias, una para el Norte y otra para el Sur, lo cual es radicalmente imposible.
 
De momento, la economía española hoy abandona su recesión y se adentra en tasas positivas del PIB. Pero, ¿a qué coste y con qué secuelas? ¿Qué ocurrirá cuando el precio del petróleo se eleve o el BCE cambie de política monetaria y suban los tipos de interés?, ¿qué sucederá si vuelven a presentarse choques asimétricos?, ¿o como la balanza de pagos comience por resentirse y retorne de nuevo a cifras negativas?
   
En la actualidad, nuestras capacidades para incrementar el endeudamiento exterior es nula. ¿Y deberíamos mantener, en consecuencia, una política deflacionista permanente? No, la Crisis verdadera, que se deriva del pertenecer a la Unión Monetaria, no se ha superado ni será superada mientras permanezcamos en ella.”
  
 
 
La participación del factor trabajo disminuye en la renta nacional desde hace tres décadas, fundamentalmente, por el progreso tecnológico y la globalización. Si la remuneración de los trabajos crece sistemáticamente menos que la productividad, la remuneración del capital incrementa su participación en tal renta nacional. Puesto que el capital tiende a concentrarse en hogares con un mayor nivel de rentas, dicho menguar del salario en rentas aumenta desigualdad...
 
“La evolución de la economía española los últimos años se ha caracterizado por un incremento de la productividad por hora trabajada (derivado del ajuste de plantillas durante la fase más aguda de la crisis) y por una notable devaluación competitiva operada a través de "moderación" en masa salarial: aproximadamente hasta un 80% de incremento experimentado por P.I.B en la economía española entre [1º trimestre del] 2007 y 2017 ha remunerado al capital, frente a restante 20% para el factor trabajo.
  
Y en las sociedades no financieras, la remuneración de los asalariados (...) ha disminuido su peso en unos 6,9 puntos porcentuales del VAB empresarial durante los 10 últimos años, proporcionándose ganancias de competitividad que tienen su reflejo con intensa corrección del desequilibrio en balanzas por cuentas corrientes. No obstante, también está en el origen de sustantivos deterioros para distribución personal de rentas y retrocesos para la convergencia real, en renta por habitante, con las economías más avanzadas de Europa...
  
Según última encuesta para condiciones de vida (ECV-INE), el índice Gini sobre Desigualdades de rentas para España pasó de 32,9 en 2008 a 34,5 en 2015; y  la tasa de riesgo sobre pobreza (relativa) del 19,8% al 22,3 en tal periodo. A pesar de que la crisis ha provocado un incremento en la desigualdad en otros países de nuestro entorno, España sigue figurando entre las economías europeas con mayor concentración de rentas, sólo superada por algunos países de la Europa del Este.
 
Asimismo, la relación entre rentas disponibles del 20% de población con ingresos más elevados y la del otro con ingresos más bajos había pasado de una proporción 5,9 en 2008 a ya 6,6 para el año 2015. No ha de extrañar, por lo tanto, la menor aportación del consumo de los hogares a la demanda (...) unos 30.000 millones de euros por debajo del nivel previo a mediados de 2008, cuando la economía española alcanzó el PIB que ahora recupera.
     
Y conviene señalar también a este respecto que, siendo la remuneración para los asalariados una primera fuente de ingresos en hogares [75% sobre renta bruta disponible], el empleo equivalente a día completo perdió 2,1 millones -durante primer trimestre del presente año- con relación al conjunto trabajado hace una década...”